Y se atreven a evaluar…
Alguien
acaba de decirme… “esto de la educación se veía torcerse desde que yo alcanzara
en el grado a uno de mis hermanos mayores a causa de sus repitencias, y
debiendo entregárseme el diploma de aprovechamiento se lo entregaron a él. - Ha
sido una simple equivocación… ¡total, el diploma se va para tu casa de todas
maneras! – Contestó la profesora a mi reclamo y congoja”.
En
educación, sus metas, fines, objetivos o cuanto dé el uso de más términos
similares o afines… se torcieron, y andan tan torcidos que, sin importar la mala
educación que se atraviesa, se obliga a “evaluar” tanto a los alumnos como los profesores.
Lo que se veía torcerse, no fue enderezado, ni apuntalado para que no se tuerza
más. Se torció. Ayudaron a torcerlo, y a lo torcido hay quienes han empezado a
hacerle nudos que difícilmente se desatan.
Si
de Educación Pública se trata, ¿cuánto se sirven de ésta los niños y
adolescentes para la mejora de vida o próspero futuro? Pues, vista la realidad,
sólo del papel o “certificación” debido a la obligatoriedad. Lamentablemente se
ha llegado, en retroceso, hasta una situación donde “la educación no educa”.
Torcido el sistema, tuerce a los profesores, alumnos y padres de familia. El
sistema torcido ha puesto en conflicto a los agentes de la educación. Los ha
hecho perderse el respeto, y la escuela no es más ese recinto “sagrado” o templo de saberes y elevados principios y valores
humanos liderados por “maestros”.
De
llegar el día que dejemos de remedar o imitar, tal cual, lo que en otras realidades
absolutamente distantes y distintas al Perú, y su gente, hacen, podría decirse haber
empezado a desatar los nudos y enderezar lo torcido y enredado del sistema educativo.
Dentro del torcido sistema, se consideran a aquellos nudos burocráticos que, a
costas y costos de tantos “cargos” y “encargos”, han hecho aparecer a tanto “directores”
y “jefes”, y cada quien con un numeroso grupo de posibles asesores o personal
de confianza, quienes por las mismas o similares funciones no hacen, ni
deshacen… solamente se mantienen en el puesto sin resolver las notorias causas
de la mala educación.
Escuché
decir… “tú no eres político porque no corres tras un puesto. Tú caminas”. Antes
del día de las elecciones, presidencial y de congresistas, parecía que a los candidatos
les importaba resolver eso de “la mala educación”. Ya elegidos, y convertidos solemnemente
en “políticos”, lo que menos les importa es lo torcido que anda el sistema
educativo.
Ah…,
las marchas contra las posibles "malas conductas" son algo así como querer empezar a cepillarse una muela rota que
desde tiempo atrás anda careada.
