sábado, 2 de septiembre de 2017

Patriotismo Vs. Peruanismo

La cruda realidad que nos toca vivir argumenta, con suficiencia, que definitivamente eso llamado “peruanismo” desmedra el “patriotismo”, ya que uno viene resultando contrario al otro.
Sin irnos muy lejos, hay quienes efusivamente arengan a, dizque sus compatriotas, apoyar un partido de fútbol en el que jugará Perú, no necesariamente una final de campeonato, y con la misma efusividad, pero intensamente inversa, ignoran al mismo tiempo la penosa e injusta situación de un sinnúmero de maestros sometidos a callar sus demandas salariales bajo represión policial con golpe y gas lacrimógeno. Es más, el mismo día del fomentado juego hay quienes creen ser más patriotas que cualquier otro que no se pone una camiseta, no va al estadio, no anda tan efusivo o, simplemente, no ha decidido reunirse en familia o con los amigos para ver el juego acompañado de bocaditos y tragos, en muchos de los casos hasta demás… gane o pierda el equipo. Mientras, a esa misma hora los maestros pernoctan y “engañan al estómago” con lo que les toca de la olla común del día.
Por coincidencia, dicho partido fue un día después a una celebración religiosa y, como también suele ocurrir, donde hubo hartas muestras de devoción. Sí, pero donde, no todos, y sí muchos, se lucen tan fieles y devotos y, a la vez, tan indolentes de los que pueda estar padeciendo ahí tan cerca a su persona el prójimo.
Son tantas y frecuentes la comisión de malas conductas que para quienes las cometen…”no pasa nada”, y si te toca ser la víctima…“te jodiste”. No hay quién corrija. No hay en quién confiar. No hay autoridad, o si la hay se parcializa con el mejor postor.
Si el llamado peruanismo es de algún modo lo “hecho o dicho en Perú”, sería mejor empezar a corregirnos porque, no sólo se ha fortalecido la típica envidia,  chismorreo y joda, sino haber alcanzado alto niveles de daño y perjuicio a razón de un súbito y constante arrebato de un patrón de conductas incivilizadas que enfrenta liosa y agresivamente al peruano contra peruano como si ello fuera lo común y corriente porque… “así es el Perú y su gente”.
La educación es la base donde se sienta cualquier conducta o comportamiento que ejerza el hombre en su socialización, y demás. Si no hay educación, no habrá conducta, ni aprendizaje que diferencie al hombre de cualquier otro ser vivo incivilizado. No se habla de sumas o restas o de frases y oraciones. Se habla de educar la conducta por el aprendizaje, y eso es de lo que estamos adoleciendo. No hay conductas educadas. Se grita, insulta, maldice, escupe, muerde, golpea y mata, con tanta facilidad que la cosa ha empoderado al salvaje y desamparado al civilizado.

- ¿Hay que alejarse de esa realidad? o ¿hay que simplemente ignorar los hechos? – Ninguna es válida. Quien se diga patriota, pues debería empezar a demostrarlo. Quien se diga nacionalista, pues debería empezar a demostrarlo. Quien se diga autoridad, pues debería empezar a demostrarlo. Quien se diga religioso, pues debería empezar a demostrarlo. Quien se diga Presidente, pues debería empezar a demostrarlo. Quien se diga justo, pues debería empezar a demostrarlo. Quien se diga Padre o Madre, pues debería empezar a demostrarlo. Y, quien diga que demuestra quien es… que lo siga demostrando.                                                  

No hay comentarios:

Publicar un comentario